Se debe solucionar con díalogo el conflicto del TIPNIS

La marcha del TIPNIS se ha convertido en un tema politizado. Si bien en el inicio eran demandas legítimas, con el pasar de los días se ha convertido en una cuestión política porque de otra forma aceptarían continuar con el diálogo.

El gobierno siempre ha tenido propuestas sobre el tema.  La marcha tiene varias demandas  de las cuales algunas no son viables: por ejemplo la paralización de la explotación de los hidrocarburos porque perjudicaría a todos los bolivianos. Los ingresos que percibimos por la venta de hidrocarburos al exterior nos sirven para financiar los bonos Juancito Pinto y Juana Azurduy, por ejemplo.

Hay peticiones que pueden otorgar. Como dirigentes de organizaciones sociales sabemos que las movilizaciones son  demandas justas pero  también sabemos que se debe dialogar para que los problemas sean  solucionados. Cuando se hacen movilizaciones no se consiguen al 100 por ciento las demandas solicitadas, siempre se retrocede en algunas peticiones y en otras se las logra. Las bases quieren dialogar.

Desde el Comité de Naciones y Pueblos Indígena Originario Campesinos del Senado siempre hemos apoyado el diálogo  porque con él se pueden plantear las demandas pertinentes que están facultadas por las normas.

Desde la comisión siempre hemos pedido que haya diálogo,  sólo con él se puede plantear la consulta previa y muchas cosas que le faculta la norma.

Creo que la tarea urgente de nuestro gobierno es realizar la consulta a todos los beneficiarios de la carretera. De esta consulta van a salir las soluciones a este conflicto y como autoridades tenemos que respetar lo que se decida.

La consulta no debe ser solamente a los indígenas, sino a todos los que se encuentran en el terreno donde se quiere pasar a la carretera, y con eso veríamos cuál es la percepción de quiénes realmente quieren su construcción y quiénes realmente no.

Los habitantes de la región deben ser los fiscalizadores de los terrenos para que los colonizadores no planten más coca. El gobierno ha dado la opción para que los indígenas  puedan sugerir propuestas de ley para el control más eficaz de las plantaciones de coca. Como asambleístas es nuestra tarea adecuar las normas que existen en nuestro país a la Constitución Política del Estado.

Lo que se ha planteado es que se  va a garantizar que ningún otro colonizador se asiente en el territorio; a los colonizadores que viven ahí no podemos sacarlos, pero se puede cuidar mediante normas que no ingresen más.
En la consulta que se realice se sabrá por dónde se tiene que construir la carretera. Si tiene que dar la vuelta por el parque, por supuesto se necesitará más recursos pero si hay una decisión política desde el gobierno, entonces se deberá cumplir.

La carretera va a traer desarrollo no sólo para ellos, sino nos va a conectar con otros países de la región.